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Social Media non-sense: NO, NO pienso “hacerme fan” de tu “todo a 100″

La moda del social media empieza a tocar las narices. Las redes sociales son grafos que conectan nodos (individuales, organizaciones) mediante relaciones de distintos tipos (cosas en común, amistad, gustos…).

Lo que no entiendo es por qué se empeña la gente en crear vértices en ese grafo (crear relaciones) con cualquier pretexto. Es decir, relacionar a la gente que lava la ropa en la misma tintorería, o que usa el mismo electricista. Entiendo que las carnicerías y los electricistas intenten vender más, y que hay que intentarlo todo y apuntarse al carro de “interné”… pero señores/as tintoreros/as, fontaneros/as, verduleros/as, etc… ¿Realmente piensan que me siento identificado con su “marca”?

Una niña pija < --> Gucci
Un aficionado a las motos < --> Honda
Un banquero < --> Financial Times
Un perro-flauta < --> Papel de fumar OCB…
Un debianita < --> Free Software Foundation

¿¿¿…..??? < --> “Tintorería Conchín”
¿¿?…..??? < ---> “Papelería Amparito”

¿Quién puede querer estar en esas casillas, aparte de los sobrinos de Conchín y Amparito? Exacto, nadie.

Retrospectiva laboral

Van a hacer casi 6 meses que estoy en mi nuevo trabajo. El saldo es, hasta el momento, no-bueno. No quiero decir que malo, porque hay cosas buenas (pocas); por ello, diré simplemente que es no-bueno.

De entre las cosas buenas:

  • Compañeros
  • … creo que nada más

De entre las cosas malas:

  • Proyectos
  • … nada más

Tan simple como eso. Estoy rodeado de gente mayoritariamente “maja” y buenos profesionales (entre ellos, alguno realmente SOBRESALIENTE en su profesión),  pero los proyectos/clientes en los que participo son horribles y sacan lo peor de mí.

No creo que una cosa pueda suplir a la otra… así que ya veremos.  Lo último que quiero es “echarme a perder” en lo profesional. En este sector, si estás desconectado de lo último un tiempo y las cosas dejan de apasionarte, te quedas descolgado.

Además, si estás haciendo 8 horas al día algo que no te gusta, joer… un día tiene 24 horas… si pasas 1/3 * 5/7 de las horas tu semana (40 horas, vamos) haciendo algo que no te gusta  ¿no es demasiado tiempo perdido?

EEEEEEEEEEEN fin :(

El ocaso de mi vocación: de la ingeniería a la arqueología del software

Desde el año 2000 (bastante antes, en realidad) llevo en el mundo profesional en las tecnologías de la información, en todas sus variantes: cacharrería micfroinformática, sistemas, programación, análisis, arquitectura, gestión de proyectos, dirección de un departamento de sistemas…

En todo este tiempo puedo decir que he tenido suerte: me ha apasionado mi trabajo. No me importaba que fuera domingo (o me importaba poco), porque no me importaba ir al día siguiente a trabajar. De hecho, en ciertos momentos, me encantaba.

Y llegó el ocaso. Hace poco comencé una nueva aventura profesional. Me decidí por ella porque me creí el proyecto, y me gustaron las perspectivas. Además, podía servirme de “puente” hacia pastos más verdes todavía. El tema pintaba muy bien, pero…

… Nada más lejos de la realidad: me dedico, en vez de a participar como actor privilegiado en el modelado de una arquitectura SOA para una empresa de referencia en su sector (los planes iniciales), me dedico a rebuscar y escarbar en software hecho (y muy mal hecho, la verdad) hace muchos años, probándolo sobre plataformas nuevas y añadiendole funcionalidades.

Supongo que todo esto tiene mucho valor de negocio para el cliente de mi empresa, pero para mi no tiene ninguno: me aburre, me hastía, me echa a perder y me hace ir a disgusto a trabajar.

Tras pensar mucho al respecto, he llegado al convencimiento de que la única forma de que me sienta bien con mi trabajo es trabajar en algo que tenga tanto valor para mí como para el cliente. Esta reflexión, mirando hacia atrás, tiene sentido: las épocas más productivas de mi carrera (y más divertidas) eran aquellas en las que, primero, me gustaba lo que hacía, y, además, tenía impacto directo sobre el negocio del usuario (fuera quien fuera éste)

Por ello, mis objetivos a partir de ahora van a ir en esa dirección. Tengo que encontrar un proyecto (ya sea en mi actual empresa ó fuera de esta) que me interese en ese sentido tanto como pueda interesar al “cliente” (interno, externo, yo mismo… who knows). Donde la tecnología tenga impacto en el negocio, donde el efecto “Wow/guau” pueda tener lugar, y donde pueda estar en la primera línea (no en la trastienda) sin dejar de hacer lo que me gusta.

Se aceptan propuestas!

Crowdsourcing… ¿otro espabilao?

¿Cómo se te ocurre dejarme escribir en tu blog…? Tú te lo has buscado.

Lo que parece que se va a llevar ahora, tras la era de la justificación de la monetization de cualquier proyecto con presencia web mediante funcionalidades asociadas a las redes sociales es nada menos que el CROWDSOURCING. Jeff Howe, editor de Wired ha publicado en Julio de 2008 “Crowdsourcing. Why the power of the crowd is driving the future of business “. Mas información en su blog.

Mientras espero que me llegue el libro, sobre el que no puedo opinar todavía, he podido ver los fantásticos vídeos que Jeff Howe y Wired han hecho para promocionar el libro, a su autor y sus conceptos. No te los pierdas; muuuuyyyy profesional. Resumiendo: Jeff se dedica a convencerte de que los ejemplos de las comunidades virtuales como iStock y otros servicios como etsy – venta de cosas hechas a mano- demuestran que el poder está en la masa apasionada y entregada a sus hobbies, capaz de transformar una actividad laboral más o menos estándar en un negocio bastante respetable a partir de una “llamada abierta” e “indefinida” a la comunidad de enganchados al tema. El outsourcing a la crowd, vamos. Jeff ya se dedica a recorrer el mundo firmando ejemplares y dando conferencias.

¿Será éste el próximo palabro que los business consultants adoptarán e incluirán en sus ppts para que llenemos nuestros proyectos de iniciativas de crowdsourcing? Pues parece que tiene bastantes números, después de la web 2.0 y las entelequias acerca del valor de las social networks, aunque esto suene a comunidades virtuales de las de toda la vida, pero de las que funcionan y reparten $$$.

Es un gran palabro, sin duda. Jeff va a dar muuuuuchaaaas conferencias.

Propongo una cosa: Anotemos el tiempo transcurrido desde hoy hasta que nos encontremos el palabro en una presentación. ¿Cuánto crees que tardará?